• Verónica

Orden en casa. El propósito de cada año.

Empieza el año y tu propósito es que tu hogar esté más ordenado. Otra vez!


Ni trucos ni magia. Es cuestión de estrategia y constancia, como todo.

¿Te sabes la teoría? Entonces te falta la práctica. Crear un hábito no es fácil, pero si es verdad que en 21 días se puede, ¿por qué no intentarlo?


Un recorrido por los puntos más "conflictivos" del orden en casa.



- La entrada: habrás leído que es el reflejo de tu casa. Y un punto de desorden también. Lo ideal es tener un armario (ropero), un zapatero y una consola. Deja espacio en ese armario porque, si está lleno a reventar, no dejarás allí la ropa de abrigo al entrar sino que la llevarás a la zona de estar: a la silla del comedor (y lo sabes). Una percha en la entrada es un peligro inminente para que ésta parezca desordenada. Así que si no dispones de el armario nada más entrar, lleva el abrigo a su lugar.

Lo mismo en la consola: una cosa es un "vaciabolsillos" y otra un bazar. Destina mejor un cajón para esas cosas y así no gastarás tiempo en buscarlos! Menos es más.


- Zona de estar: Superficies despejadas. Si te gusta mucho la decoración, concéntrala en puntos en lugar de repartirla por toda la estancia. Lo mismo pasa con las plantas: mejor juntas que desparramadas. Las estanterías abiertas o librerías tienen el riesgo de convertirse en "ruido visual" porque al final se atiborran de cosas y no dejamos huecos para que puedan respirar. Hazte con unas cajas bonitas para guardar recuerdos y detalles que contaminan las baldas. Sólo luce lo que de verdad te guste.


Baños y cocina: Son puntos de acumulación constante. Creemos que todo lo que tenemos en el baño o en la cocina es imprescindible porque es de uso diario.

¿De verdad que usas 3 champús a diario? Revisa el baño periódicamente: los botes, muestras, cremas, etc se van quedando acumulados sin ser utilizados.



En la cocina la encimera despejada siempre: los electrodomésticos que no uses 4 de 7 días de la semana se guardan.

Te gustan las baldas decorativas? A mí también. Pero el tratamiento es el mismo que el de las estanterías o librerías con el inconveniente de que además se ensucian.

- Dormitorio: lugar de descanso, de desconexión. Y sin embargo tiene muchas papeletas para no serlo. Sobre la mesita de noche lo imprescindible. Almohadas o cojines sólo los que necesites. Y ojo con la silla de apoyo que se convierte en montaña de ropa. Si es así, fuera.

Ten sólo la ropa que te pongas. Si no te cabe es que tienes que tener menos. Un armario cápsula puede ser la solución.


*Del dormitorio de l@s niñ@s hablaremos en otro post.


- Zona de trabajo: la nueva "no estancia" de nuestro hogar. En muchos casos no disponemos de un despacho, pero ahora necesitamos un lugar de trabajo y hemos tenido que improvisar. ¿Has encontrado un lugar adecuado? ¿trabajas en el salón o en el dormitorio? Planifica con los elementos que necesitas y que éstos se puedan almacenar al terminar la jornada. Si lo estás viendo continuamente será una fuente de estrés añadida.




¿Preparad@ para identificar los puntos de desorden de tu hogar?