• Verónica

Ese estilo llamado “ecléctico”: No todo vale.

Por lo general, la gente sabe lo que le gusta, pero no sabe cómo conseguirlo o, mejor dicho, combinarlo. Y es que el estilo ecléctico parece fácil, pero no lo es. No vale todo. No todo combina. El Mix&Mach es aquí más que nunca un reto. Vamos allá!


El estilo ecléctico consiste en la mezcla de distintos elementos y estilos en un mismo espacio. La dificultad está en que resulte armonioso y a la vez sorprendente. Y, aunque no lo parezca, la clave está en la coherencia. Buscar un hilo, un color, una pieza que dé sentido y acompañar el resto a su antojo… Es como dejarse llevar, pero no puedes desatender ningún detalle. En este tipo de estancias se suelen exhibir piezas de arte o mobiliario especiales que aporte un toque singular y a la vez personal a tu hogar, que no comparten edad, ni procedencia pero que crean ese “no sé qué” que lo hace chic, inusual y que la vez lo potencia.


Este estilo suele ser bastante colorido y hay quien lo define como maximalista: una pieza de herencia, un icono del diseño, una de alfombra de Ikea, complementos de rastrillo, recuerdos de un viaje… Un “desorden ordenado”.



Pasear por las tiendas de segunda mano, rastros, recuperar piezas de la abuela o darle una nueva vida a un elemento que tenías ya en casa son formas de ir haciéndote con tesoros que te digan “llévame a casa”. Ir poco a poco, sin prisas, recapitulando estas piezas hará que te sientas mucho más identificado con el proceso de construcción de un hogar.


En la actualidad, hay diversas tiendas que recuperan muebles de siglos pasados que están en muy buen estado. A veces hay que invertir un poco más de dinero pero vale la pena cuando te has enamorado; otras veces te sorprendes con detalles del pasado que no cuestan apenas y que para ti tienen un valor emocional, que es de lo que se trata: posters de antiguas películas, los platos que tenías igual en casa cuando eras pequeño…