• Verónica

El tamaño importa

Está claro, los metros cuadrados de tu casa son difícilmente modificables. Y no me refiero sólo a espacios pequeños (varias veces me he encontrado con salones o dormitorios enormes difíciles de gestionar). Pero más importante es estudiar los usos de estos espacios y, sobre todo, la circulación dentro de los mismos. Esto se aplica tanto en las viviendas compartimentadas como en las de concepto abierto.



Para que cualquier estancia funcione debe haber un equilibrio entre todos sus elementos. Y con equilibrio me refiero a que las proporciones sean las correctas.

Es curioso encontrar dormitorios pequeños con camas enormes, o salones de buen tamaño con sofás tan pequeños que quedan “bailando”.



La frase “me cabe” es habitual en muchos clientes. Y sí, es así, pero no hay lugar para circular por lo que la funcionalidad se pone en entredicho (no se puede andar entre los muebles, no se abren las puertas de los armarios o, simplemente, el espacio no “respira”). Por ejemplo, que alrededor de la cama haya, al menos, 70 centímetros para circular y aproximadamente 1 metro si tienes un armario con puertas abatibles. O que la mesa de café diste más de 40 centímetros del sofá…