• Verónica

Diseño Moderno de mediados de siglo

Actualizado: nov 12

Vivir con “menos es más”


Los mejores interiores son siempre diseñados sobre la base de unas pocas piezas de calidad, dejando espacio suficiente para que destaquen.




Sin embargo, los espacios de estilo moderno de mediados de siglo no son un lugar de exposición; se trata sobre todo de que resulten abiertos y cómodos, que se perciban como acogedores para quienes viven allí y para los visitantes.


Con el uso de materiales y elementos naturales, un hogar inspirado en este estilo poseerá las siguientes cualidades: luz, fluidez, forma y simplicidad.





Las ventanas grandes crean espacios bañados en luz natural, que ayuda a desdibujar las líneas entre espacios interiores y exteriores. Los techos altos aportan sensación de mayor apertura, y materiales como madera, ladrillo, piedra y terrazo contribuyen a formar entornos modernos sencillos pero acogedores. Los muebles de diseño “ligero”, con patas esbeltas pero bien diseñadas, crean la ilusión de estar flotando sobre los suelos pulidos.


Los interiores deberían mantener cierta sobriedad: las piezas de ebanistería integradas, de diseño arquitectónico, mantienen el espacio despejado. Un hogar de estilo moderno de mediados de siglo no solo se ha diseñado, sino también concebido, para que la vida resulte más fácil.


Muebles ajustados a la forma humana: no es solo la casa la que ha sido concebida con atención. Diseñadores del estilo moderno de mediados de siglo como Charles y Ray Eames, Eero Saarinen y Paul MacCobb fueron de los primeros en diseñar piezas de mobiliario basadas en la forma humana.



Silla Aluminium, Eames


Si existe un principio fundamental en el diseño de esta época, éste es la organización. Se concibieron piezas multifuncionales para que la vida resultara fácil y sin recargamientos. Los módulos y sistemas de almacenamiento montados en la pared ofrecían a los propietarios de la vivienda una forma de mostrar objetos escogidos entre sus colecciones.





Piezas como las de Harry Bertoia (su banco y su famosa silla Diamond), la mesa de centro de I. Noguchi o lámparas como la Praying Mantis de Rispal se han convertido en iconos de este estilo que hoy siguen aportando a los interiores todo el estilo de aquellos años 50: un estilo moderno y atemporal.


Silla Diamond, de Bertoia